La autoestima por el suelo. Me veo como una mierda, feo, solo, desgastado y sucio. Cuánto daño pueden hacer unos labios, cuánto daño. La francesa ha recibido una buena lección y ha huído como una cobarde, ha preferido ponerse ella a salvo antes que quedarse al lado de Teresa. Valiente guarra.
Me han llamado de un trabajo nuevo, dar clases de español para extranjeros. La ostia, ya ves. Si ese es el trabajo de mi vida, si ese resulta que es el trabajo que mantendrá a mi familia invisible de aquí unos años, ya puedo ir pidiendo una pistola prestada para volarme las cuerdas vocales.
He dejado de quererme. Esta mañana me ha dicho la panadera que Teresa se estaba besando con un tipo calvo a la salida de la sesión de las diez del cine.
Lo que me faltaba. Me falta el aire.
miércoles, 3 de octubre de 2007
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1 comentario:
Te paso una canción tristísima, para que te hundas aún más, que sé que eso te hace dormir bien por las noche.
Besos, mi guapo.
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